Morsa

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La morsa es un vivíparo placentario que suele tener una sola cría, después de nutrirla por medio de una placenta para que se pueda formar totalmente y nacer viva, tiempo en el que la madre se encarga de protegerla y alimentarla.

La etapa reproductiva de este mamífero resulta muy interesante ya que los machos compiten entre sí para montar a la hembra, son polígamos. Ella, al salir embarazada, espera de tres a cuatro meses para lograr la implantación del óvulo.

Morsa

Datos de la Morsa

Clasificación:Vertebrado / Mamíferos
Reproducción:Vivíparo
Alimentación:Carnívoro
Hábitat:Acuático
Orden:Carnivora
Familia:Odobenidae
Género:Odobenus
Longevidad:30 – 40 años
Tamaño:3, 6 m
Peso:1,000 kg

Estado de conservación

Estado de conservación: Especie Vulnerable
Especie vulnerable. Imagen por Atlas Animal. Información de IUCN Red List

Distribución de la Morsa

Área Geográfica de la Morsa
Área Geográfica de la Morsa. Imagen por Mirko Thiessen através de Wikimedia Commons.

Características de la morsa

Antes de comenzar a definir las características de la morsa, debemos aclarar que este animal vivíparo pertenece a la especie de pinnípedos, refiriéndose a aquellos individuos de cuerpo largo, quienes no tienen pies y manos, sino aletas.

El peso de la morsa varía según el sexo, la hembra alcanza los 400 a 1200 kilos, mientras que el macho posee una masa corporal de 800 a 1700 kilos.

Tienen una piel gruesa que los protege de las aguas frías, debido a que sus cuerpos están recubiertos por 40 milímetros de espesor. Esto también les da una ventaja al no ser presas fáciles de los depredadores.

Más datos sobre su morfología

El color de la morsa es habitualmente marrón, pero su tono cambia de acuerdo a la temperatura del agua, dependiendo del área donde se sitúe.

Expertos explican que el proceso de circulación sanguínea en algunas subespecies, fluye con mayor velocidad, esto con el fin de regular el calor en su cuerpo, dando como resultado individuos rojos y grises.

Otro rasgo muy peculiar de estos vivíparos placentarios, son los colmillos arqueados, que se caracterizan por estar en continúo crecimiento, estos tienen un tamaño aproximado de un metro de largo.

De acuerdo con los expertos, tanto las aletas planas como los dientes agudos ayudan a la morsa a que se deslice fácilmente en el agua.

Cuenta con bigotes largos en su trompa, muy abundantes, tanto que una sola morsa puede llegar a tener hasta 700 de ellos.

Cabe destacar que el ejemplar está dotado de una capa de grasa en la zona del cuello que, en otras partes del cuerpo, también llega a ser más voluminosa.

Reproducción

La época de apareamiento de estos vivíparos placentarios inicia a partir de diciembre, culminando en marzo, durante esta fase el macho corteja a la hembra mediante vocalizaciones pretendiendo atraerla.

Además, las peleas son recurrentes, ellos muestran un comportamiento agresivo hasta obtener a su pareja. El ganador suele ser la morsa más fuerte y de colmillos largos.

En cuanto a la madurez sexual también varía, debido a que la hembra se desarrolla entre los cinco y seis años, y por otro lado, el macho la adquiere a los 15 años.

Antes de iniciar el acto sexual, se reúnen varios miembros de esta especie en los bancos de hielo, sin embargo, la copula ocurre bajo el agua. El macho como típico polígamo se aparea con varias hembras.

Período de gestación y nacimiento

La morsa tiene un tiempo de gestación de unos 15 a 16 meses, un lapso largo en el que el embrión se va desarrollando en el útero de la madre.

Es oportuno recordar que el óvulo debe esperar alrededor de tres a cuatro meses para ser adherido en la pared del útero, desde allí el pequeño se alimenta de una placenta que le aporta los nutrientes necesarios para su desarrollo.

Tras llegar el momento de dar a luz, la madre se moviliza hacia un área donde las condiciones del clima sean óptimas, esto con el fin de salvaguardar a la criatura.

Al nacer pesa de unos 45 a 75 kilogramos y se encuentra preparado para nadar. La madre lo alimenta con su leche, rica en grasa, proteína y agua.

Hábitat de la morsa

Estos son animales salvajes por lo que desarrollan su vida alejados de los humanos. Se encuentran en las congeladas aguas del Océano Glacial Ártico, donde pueden encontrar su comida y la temperatura es perfecta para su supervivencia. Pueden vivir tanto en la tierra como en el mar, lo cual lo hacen en rebaños; siendo el macho líder el encargado de cuidar a la manada de sus depredadores más peligrosos. Las morsas conviven en varias áreas de la zona circumpolar:

  • La morsa que habita en el Océano Pacífico, la podemos ver en el mar de Bering, Lápter y Chuckchi.
  • A las morsas que viven en el Océano Atlántico, las podemos apreciar en la zona costera de Estados Unidos, Rusia y Canadá.

Estos grandes mamíferos se pasan largos períodos de tiempo descansando en el hielo antártico; solo se sumergen en las frías aguas cuando van en busca de comida para ellos o para sus crías.

Las morsas recorren distancias muy largas; esto lo hacen anualmente para buscar comida, aparearse y también para alejarse del clima cálido; ya que este les puede producir una bacteria que afecta seriamente su salud y hasta llega a producirles la muerte.

Alimentación

La morsa tiene una dieta muy diversa, consume gran cantidad de especies marinas, entre los que destacan: pepinos del mar, camarones, caracoles y cangrejos.

Utiliza como herramienta sus bigotes para detectar la presencia de otros animales en el mar, con el objetivo de satisfacer su apetito voraz.

En el menú incluye focas muertas, y otros ejemplares acuáticos de concha, de los que solamente consume la parte interior.

Depredadores de la morsa

Sus grandes depredadores son los osos polares, ya que estos son los cazadores más grandes de este hábitat, así que cazan presas grandes como las morsas; también están los tiburones, ballenas orca y por supuesto, el ser humano.

Otras amenazas

  • Las morsas son cazadas con el objetivo de utilizar el marfil que tienen sus colmillos, que son vendidos para fabricar distintos objetos, o para sacar aceite de su grasa corporal. Igual que su piel, la cual es utilizada para fabricar artículos.
  • Los derrames de petróleo y la contaminación presente en los mares han perjudicado la vida de la morsas gravemente; estos animales han visto alterado su hábitat natural, teniendo que migrar a lugares poco conocidos, lo que ha traído consecuencias nefastas para ellos.
  • El calentamiento global es una amenaza clara para su alimentación; lo que puede generar que estos mamíferos se conviertan en depredadores caníbales de su propia especie.


Última actualización:

Morsa

Morsa. Edición de Atlas Animal. Original por AlbertoCarrera. Envato.

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