Dragón Barbudo

Revisado por Atlas Animal. Licenciado en Biología

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El dragón barbudo es un miembro de la familia de los agámidos, un grupo de lagartos entre los que resalta por su peculiar apariencia. Y es que este reptil proveniente de diversas regiones australianas, hace honor a su nombre gracias a las distintivas espinas que lleva alrededor del cuello, las cuales se expanden y adquieren un color negro cada vez que se siente amenazado, asemejándose así, a la colosal bestia mitológica capaz de exhalar fuego.

Por otra parte, se adapta muy bien a la vida junto a los humanos como animal doméstico de compañía, pero necesita de ciertos cuidados como por ejemplo, un terrario que reproduzca el árido ambiente de su hábitat natural.

Dragón Barbudo. Edición de Atlas Animal. Original por Mint_Images. Envato.

Datos del Dragón Barbudo

Clasificación:Vertebrado / Reptiles
Reproducción:Ovíparo
Alimentación:Omnívoro
Hábitat:Terrestre
Orden:Squamata
Familia:Agamidae
Género:Pogona
Longevidad:10 – 15 años
Tamaño:40 – 60 cm
Peso:280 – 510 g

Estado de conservación

estado de conservacion preocupacion menor
Especie vulnerable. Imagen por Atlas Animal. Información de IUCN Red List

Distribución del Dragón Barbudo

Área Geográfica del Dragón Barbudo
Área Geográfica del Dragón Barbudo. Imagen por TUBS a través de Wikimedia Commons.

Características y comportamiento del dragón barbudo

Además de las espinas que tiene en la zona inferior de su cuello, el dragón barbudo cuenta con una cabeza triangular y un cuerpo robusto.

También es conocido por su nombre científico, es decir, Pogona vitticeps, y es un lagarto con una esperanza de vida que ronda los 15 años.

Está cubierto de escamas y tiene una longitud que alcanza hasta los 60 centímetros de largo, incluyendo su gruesa cola.

En este sentido, su peso máximo es de 450 gramos, que debe mantener en base a una buena nutrición incluso al ser un animal domesticado.

Con respecto a su color, varía entre tonos marrones, grises, verdes, anaranjados y rojizos, que se pueden tornar más claros u oscuros al percibir cambios de temperatura o de humor.

Hábitos comunes de la pogona

Para criar una pogona como reptil doméstico, hay que entender sus hábitos, pues aunque es una criatura diurna, también acostumbra esconderse en cuevas durante el día, por ello es importante proporcionarle un ambiente en el que pueda hacer lo propio.

Por otro lado, sus cuatro patas tienen garras que pese a no ser retráctiles, sirven para el desarrollo de su forma de vida, ya que es un ejemplar de conductas semiarborícolas.

De igual manera, el dragón barbudo es un espécimen que se vale mucho de su vista, por eso sus dos ojos cuentan con párpados inferiores, superiores, y una membrana adicional denominada “nictitante” que le ayuda a proteger dichos órganos.

Otro aspecto importante a considerar si queremos tenerlo como un animal para domesticar, es que suele ser curioso y dócil, pero también solitario y territorial, razón suficiente para mantenerlo alejado de los demás machos de su especie.

Hábitat natural y condiciones en casa para la pogona

Tal como mencionamos anteriormente, la pogona de compañía necesita tener un ambiente similar a su hábitat natural, es decir, las áridas zonas desérticas y semidesérticas del continente australiano.

En este sentido, las ramas y plantas artificiales son muy útiles a la hora de acomodar el terrario del dragón barbudo, puesto que les gusta trepar a ellas para reposar.

Motivado a esto, es imprescindible que el espacio dispuesto para el reptil, sea totalmente de cristal y con una tapa que él no pueda retirar.

Otros elementos indispensables son las rocas, con las que puedes elaborar varios escondites, tomando en cuenta que le gusta resguardarse ocasionalmente.

Tamaño y temperatura del terrario

En caso de tener un solo dragón barbudo de mascota, el tamaño ideal del terrario será de 1 metro de largo, 40 centímetros de ancho y 40 adicionales de alto.

Ahora bien, si contamos con un macho y una hembra, debemos tener un recipiente de al menos 130 centímetros de largo, y medio metro tanto de ancho, como de alto.

Con relación a la temperatura, debe oscilar entre los 24° centígrados en un extremo del terrario y sobre los 30° en el otro. Para ello es necesario emplear lámparas ultravioleta, que cumplen la función de reemplazar la luz solar.

Sana y correcta alimentación del dragón barbudo

El dragón barbudo es un animal de alimentación omnívora, por lo tanto es necesario suministrarle frutas, verduras, plantas e insectos.

No obstante, se les debe dar los insumos de origen vegetal sin piel ni semillas, ya que estas criaturas son sensibles a los productos químicos.

En cuanto a los insectos, pueden ser animales como cucarachas, grillos o gusanos, preferiblemente de alguna tienda de mascotas para prevenir que se vean afectados con algún parásito o pesticida.

Unos alimentos muy útiles pueden ser los piensos especiales que venden en los mismos lugares, sin embargo, nunca debemos dejar de darle los otros suplementos.

Los dragones barbudos y su proceso de reproducción

El proceso de reproducción de los dragones barbudos es ovíparo, lo que significa que colocan huevos. Generalmente maduran sexualmente después de cumplir sus dos años.

En libertad se aparean solo en los meses fríos (de septiembre hasta marzo), pero las especies de animales domésticos lo hacen en cualquier fecha.

La hembra puede colocar un aproximado de 24 huevos, y su período de incubación se prolonga por unos dos meses y medio.

Depredadores del Dragón Barbudo

Este curioso reptil acostumbra abrir su boca y mostrar las espinas de su cuello como un método de intimidación contra sus depredadores.

En estado salvaje pueden ser aves rapaces, serpientes o incluso cocodrilos, pero en un ambiente doméstico sus enemigos básicamente pasan a ser los perros y los gatos.

Ver vídeo del Dragón Barbudo

Atlas Animal

Equipo de Redacción.

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